MUNDO. La ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, ha dicho a la COPE que España no tiene por qué callar en asuntos de derechos humanos en su diálogo con China. Para la ministra es "muy importante" que España haya fortalecido su relación con el gigante asiático.
Trinidad Jiménez, ministra de Asuntos Exteriores, ha puesto de relieve la importancia de la reacción del presidente chino Hu Jintao ante la petición de Barack Obama de avances en materia de derechos humanos. Hu Jintao respondía a Obama que "es evidente que tenemos todavía avanzar y mejorar mucho en ese campo", lo que a ojos de la ministra "abre un recorrido en este ámbito que puede ser importante".
La ministra de Exteriores ha destacado en la tertulia de Así son las mañanas que "China es un país emergente, una gran potencia en este momento y es importante fortalecer las relaciones en el escenario de un mundo multipolar". "Es muy importante que España haya fortalecido su relación con China", ha insistido. Jiménez ha resaltado que España no tiene por qué callar en asuntos de derechos humanos en su diálogo con China, pero ha querido destacar la buena predisposición al cambio al reconocer el presidente Hu Jintao que les queda "avanzar y mejorar mucho en ese campo".
Sobre el panorama político en Túnez, Trinidad Jiménez opina que es importante que haya "diálogo con vistas a un Gobierno de unidad nacional", destinado a dirigir un proceso de "transición hacia unas elecciones libres".
Las relaciones con el Reino Unido son "excelentes", según la ministra de Exteriores, "otra cuestión es que siempre está presente nuestra reivindicación de la soberanía de Gibraltar". "Tenemos una posición muy clara", ha dicho, pero la relación no está "salpicada de incidentes"; "cualquier incidente que se pueda producir se trata de solventar con una cooperación permanente con las autoridades de Gibraltar", ha señalado.
Con Marruecos, Trinidad Jiménez ha afirmado que "la relación es muy intensa, y la vecindad puede estar salpicada por algunos episodios". En términos generales la relación es "muy buena", ha dicho, "Ceuta y Melilla no son objeto de fricciones", pero "el asunto del Sáhara sí", porque hay una "sensibilidad especial" hacia este tema.
Sobre la delicada relación con países como Venezuela, la ministra ha destacado que "en un escenario global España es una potencia media llamada a tener unas relaciones correctas y cordiales con el resto de los países". "Con el conjunto de América Latina España tiene una relación privilegiada", ha aseverado. En su opinión, España debe tener una relación "correcta, fluida y permanente" con Venezuela, porque es "buena para España".