MUNDO. Nuestra corresponsal en Marruecos, Beatriz Mesa ha entrevistado al embajador español en este país. Alberto Navarro ha destacado, entre muchas otras cosas, la importancia de la visista del Rey Don Juan Carlos para la relación entre los dos países.
"Hemos pasado de la noche al día". Dijo el Embajador español en Rabat, Alberto Navarro, tras ser preguntado por la Cadena Cope por el impacto que ha supuesto la visita a Marruecos del Rey, Juan Carlos, en las relaciones bilaterales. En una entrevista concedida a esta emisora, Navarro ha dicho que "la situación de congelamiento se ha traducido en un impulso de la cooperación económica y de la defensa. Marruecos ha anunciado el envío de diez patrulleros a los astilleros españoles y seguramente se produzcan además envíos de fragatas. Se ha adjudicado a Ferrovial un contrato, el mayor que ha tenido una empresa española en los últimos ochos años en la ciudad de El Jadida para una desaladora de agua con una inversión de ochenta millones de euros. Debemos ser conscientes de que España y Marruecos son dos monarquías que aseguran estabilidad. Nuestro Rey es muy querido aquí porque mantenía una gran amistad con Hassan II impulsarse la cooperación económica y de defensa"
Según, Navarro, las visitas oficiales a Marruecos son capitales para estrechas lazos, eliminar barreras y no ver a Marruecos como una amenaza sino como el vecino del sur que sigue avanzando aunque aún tenga un largo recorrido en materia de sanidad y de educación. "Debemos acabar con el eurocentrismo. España es un país que conoce mal la historia de Marruecos. Los marroquíes, sin embargo, conocen mucho mejor nuestra historia, realidad y sociedad. Además los marroquíes en España siguen creciendo, hay alrededor de 777.000 mientras que la comunidad española en Marruecos no llegará a los diez mil. Y el proceso de transición que ha emprendido el Estado marroquí tras el estallido de las revoluciones en el mundo árabe debe hacer que los españoles nos interesemos más por lo que está pasando y tendamos a ayudar y acompañar en la medida que nos pidan las ayudas", destacó el Embajador. Desde que desembarcó en Rabat, hace ocho meses, su mayor satisfacción, después de la visita del Rey, es la nueva línea iberia Rabat Madrid que se inaugura el próximo uno de julio que hará que España y Marruecos estén cada vez más estrechos.
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BEATRIZ MESA: ¿Cómo se encuentra?
ALBERTO NAVARRO: Me siento muy a gusto como lo estaba en Portugal. Y es fácil sentirse bien aquí principalmente por la cercanía con España.
B.M. ¿De qué forma calificaría la relación entre los vecinos?
A.N. Estratégica. Y eso quiere decir que está por encima de la política. Hay decenas de miles de familias españolas que viven de la pesca, la agricultura y las inversiones españolas en Marruecos. Hay cinco mil estudiantes marroquíes en las universidades españolas además de los que ya residen allí como hijos de emigrantes. Y hay muchos intereses comunes y eso es estratégico.
B.M. ¿Realmente, cree usted que nos conocemos?
A.N. Pues creo que no mucho. Debemos acabar con el eurocentrismo. España es un país que conoce mal la historia de Marruecos. Los marroquíes, sin embargo, conocen mucho mejor nuestra historia, realidad y sociedad. Además, los marroquíes en España siguen creciendo, hay alrededor de 777.000 mientras que la comunidad española en Marruecos no llegará a los diez mil. Y el proceso de transición tras el estallido de las revoluciones debe hacer que los españoles nos interesemos más por lo que está pasando y tendamos a ayudar y acompañar en la medida que nos pidan las ayudas.
B.M. Embajador, ¿La visita del Rey, Juan Carlos, a Marruecos ha cambiado el paisaje de las relaciones bilaterales?
A.N. Hemos pasado de la noche al día. Estábamos en situación de congelación. Tras despegar el Rey Don Juan Carlos hacia Marruecos se ha movilizado toda la cooperación partiendo en materia de defensa. Marruecos ha anunciado el envío de diez patrulleros a los astilleros españoles y seguramente se produzcan además envíos de fragatas. Se ha adjudicado a Ferrovial un contrato, el mayor que ha tenido una empresa española en los últimos ochos años, en la ciudad de El Jadida, para una desaladora de agua con una inversión de ochenta millones de euros. Debemos ser conscientes de que España y Marruecos son dos monarquías que aseguran estabilidad. Nuestro Rey es muy querido aquí porque mantenía una gran amistad con Hassan II.
B.M. ¿Cómo analiza el despertar árabe en el caso de Marruecos?
A.N. Sin duda está teniendo un impacto, pero es incomparable con otros países árabes. Marruecos está acelerando un proceso de reformas democráticas. El Rey, Mohamed VI, ha hecho muy bien tomando la iniciativa política con el discurso del nueve de Marzo poco después del Movimiento 20 de febrero. Estamos viviendo este proceso de reformas democráticas singular, pero nuestro proceso reformador también fue singular. En España asistimos a un gran debate y al final votamos sabiamente. España desde el año 77 y, tras el ingreso en la OTAN Y LA UE, vive el mejor momento de nuestra historia. Cumple 25 años en Europa y no encuentro en la historia de nuestro país otras décadas con tanta estabilidad. Y Marruecos está haciendo sus reformas y lo que debemos hacer es observarlas con respeto y estar dispuestos a acompañarlas siempre que nos lo pidan. Puedo decir que es un momento apasionante para un observador cercano y amigo de Marruecos como es España.
B.M. ¿Tiene uste alguna fórmula para eliminar barreras y estrechar fronteras?
A.N. Pues con más visitas oficiales, como lo que ha hecho nuestro Rey. En cuanto se ha producido un atentado, el Rey de España estaba aquí. Soy un fanático de las becas Erasmus. Ojalá pudiéramos hacer un ERASMUS a nivel español. Me gustaría realizar programas de intercambio con jóvenes estudiantes y universitarios en coordinación con las comunidades autónomas. Si pudiéramos, abrir además el programa inserso que ha sido una revolución en la tercera edad. Ha permitido que se casen muchas personas, que los hoteles cerrados se vuelvan abrir, que se cree empleo y se movilicen tres millones de camas. Esta es una primera receta, pero esto requiere facilitar visados e impulsar un programa de este calado.
B.M. En este sentido, ¿no cree que los medios de comunicación tienen parte de responsabilidad en la construcción de esa imagen?
A.N. Evidentemente la segunda receta son los medios de comunicación. La prensa debe tener su papel para mejorar la imagen de Marruecos en España porque desde Rabat se conoce mucho mejor a los españoles que al contrario. Los marroquíes siguen de cerca la liga española, pero no preguntes en España por el primer equipo marroquí e incluso por el primer ministro porque pocos lo saben. Hay que trabajar sobre esto en nuestro país.
B.M.La victoria de PP se ve como una amenaza en Marruecos. ¿Esto podría cambiar el panorama de las relaciones bilaterales?
A.N. Es cierto que hay preocupación por la llegada del PP pero también hay que saber que las relaciones entre España y Marruecos son relaciones de Estados y con unos intereses permanentes y que han ido creciendo a lo largo de los años y en ese sentido hay que pensar en los intereses comunes. En la necesidad de trabajar en todo lo que nos une más de lo que nos separa y el PP eso no lo va a cambiar. Nos une mucho. Yo no paro de repetir a mis interlocutores marroquíes que las relaciones entre España y Marruecos tienen que estar fuera de la política. Es una frase que ha dicho nuestro Rey. Tenemos que empezar a trabajar juntos.
B.M. ¿No le parece a usted que la crisis económica española ha tenido un importante impacto en Marruecos?
A.N. Pues ha influido bastante tras el desembarco de varias empresas en Marruecos, pero hay que dejar claro que nadie se va a hacer rico. Aquí nadie regala nada. Cuando entramos en la UE, recuerdo que la gente pensaba que te llevarían en brazos a los sitios. Se trata de continuar con la cultura del esfuerzo y del trabajo. Los españoles que salen adelante son los que están al pie del cañón. Los que se preocupan por el negocio y llevan años trabajando. La empresa que tenemos de producción Fresasa- mayor exportador de fresas a Europa- lleva diez años con cultura de esfuerzo y trabajo. Aquí no hay que venir pensando en la especulación, las ventajas te las ofrece la mano de obra marroquí, la cercanía y los acuerdos de Libre comercio con UE y Estados Unidos.
B.M. ¿Está afectando la crisis internacional a Marruecos? ¿Piensa que una mejora en las relaciones abrirá el mercado a España?
A.N. En primer lugar debo decir que Marruecos está sorteando la crisis muy bien. Pese a la crisis internacional, su crecimiento es de un 4% del PIB. En términos de comercio, nuestro país está por encima de los seis mil millones de euros. Marruecos es nuestro décimo mercado en el mundo. España le exporta más a Marruecos que a China o a Japón. Es nuestro primer mercado en África y es un tercio de todo lo que vendemos a África. Estamos después de Francia en intercambio comercial con un 16% mientras que los franceses alcanzan el 18% . En temas de inversiones, por ejemplo, somos los segundos y en algunos sectores los terceros sobre todo después de la desinversión como la venta de Teléfonica o Meditel. Aún así, podemos estar orgullosos de la presencia de pequeñas y medianas empresas que ya alcanzan las 20.000.Hay mucho de maquinaria, productos usados, y mucha deslocalización para fabricar aquí más barato.
B.M. Cuéntenos sobre la nueva línea Iberia Rabat-Madrid…
A.N. Después de la visita de nuestro Rey, es una de las mayores satisfacciones que he tenido como Embajador en Marruecos. Estoy muy contento de que podamos inaugurar esta línea el próximo uno de julio. Es una apuesta para unir a los dos reinos. Y espero, además, que después de Madrid, el siguiente vuelo sea Rabat-Málaga. Esta también es una forma de reforzar los vínculos.
B.M. Embajador, ¿En que emplea su tiempo libre?
A.N. Me dedico a mi familia. He pasado muchos años en Bruselas como funcionario comunitario, luego me destinaron a Brasil como Embajador de la Unión Europea. Estando aquí, el presidente Zapatero me nombró Secretario de Estado para la UE. Durante toda la primera legislatura tuve tres hijas y el cuarto hijo nació en Portugal. Así que mi tiempo, como lo puedes imaginar, se lo dedico íntegramente a ellos. Tengo otros dos mayores de un primer matrimonio. Uno es ingeniero y el segundo trabaja en Madrid, en una Fundación, y se prepara para la carrera diplomática.
B.M. ¿Le gusta la comida marroquí?
A.N. ¡Desde luego!. La como un par de veces a la semana. La pastela de fruit de mer es mi plato preferido.
B.M. ¿Le ha dado tiempo de viajar?
A.N. Por supuesto. Hemos viajado bastante, por obligación principalmente. Esta Embajada es muy grande, con seis consulados generales y seis Cervantes. Empecé visitando el norte, Tetuán, antigua capital del protectorado. He continuado mi periplo en Tánger, en Casablanca, Marrakech, Fez…También he hecho viajes privados al desierto. Me falta Agadir y Nador. Y Rabat, me encanta. Es muy agradable por su tranquilidad, clima y seguridad. Lo aprecias especialmente cuando vienes de las grades ciudades. No hay estrés y afortunadamente tengo tiempo para mi familia.
B.M. ¿Había estado antes en Marruecos? ¿Ha observado cambios?
A.N. Sí, visité este país cuando era joven hace treinta años. Pero luego regresé como Secretario de Estado. Me considero “padre” del Estatuto Avanzado de Marruecos con la Unión Europea. He apreciado los avances de Marruecos. Su imagen está distorsionada en España desde donde se le ve más atrasada de lo que es realmente. Pero este país ha progresado mucho en infraestructuras. Es cierto que le queda una asignatura pendiente: La educación. Ese 40% de analfabetismo es una gran losa. Nosotros estamos colaborando en esta materia y en sanidad. Marruecos es nuestro primer beneficiario de ayuda al desarrollo con 166 millones de euros que se concentran en Educación, Sanidad y la reforma de la justicia. Áreas donde Marruecos tiene que hacer más, pero el cambio es enorme.